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Reflexiones

Sentado en aquel alfeizar, contemplando el sol atardeciendo, muchos pensamientos invaden mi mente… Me siento como en una autopista yendo a muy alta velocidad.

Normalmente, siempre he sentido que controlaba todo, iba en esa autopista, a una velocidad controlada, te daba tiempo a ver el paisaje, ibas relajado, pero últimamente, noto como si todo fuera a una velocidad vertiginosa, no controlada, que se te escapan cosas de las manos, detalles, sucesos… Tratas de pararlo, pero no puedes, es una sensación extraña, casi, me atrevería a decir que con cierta ansiedad, eres conducido hacia un abismo y lo peor, es que no puedes pararlo. Quizá sea falta de relax, excesivas horas extras de trabajo, monotonía en el mismo, estar rodeado de hijos de puta de dientes puntiagudos y sangrantes, necesitar algo de sal en la vida, pero no llega, quieres algo, y no llega.

Mi mente, ahora mismo, esta en expansión, como el universo en sus comienzos, abriéndose, casi la puedo notar palpitando en mi cráneo. Enciendo mi ultimo cigarro antes de saltar desde esta ventana, la vida, sin control, no tiene sentido, la vida, encadenado a un sistema totalmente estandarizado, no tiene sentido, con lo cual, ¿para que seguir respirando? 15 metros de altura me esperan, ¿salto de cabeza? ¿de pie? ¿o haciendo una cabriola en el aire, como si de un trapecista se tratara?

Salto.

Me encontraba sentado en un parque, atacado por cavilaciones de mi vida, angustiado, roto por dentro, incomprendido, triste, desolado.

El sol del atardecer cortaba el horizonte, la gente paseaba, perros, niños con sus estridentes gritos taladrando mi cabeza, acompasados por palpitaciones que hacían de aquellas, un lacerante dolor en las sienes, migrañas pasajeras, falta de sueño, nervios, angustia.

Veía mi vida pasar por delante, veía mis decisiones tomadas, ¿elegí el camino correcto? ¿las amistad que forje, me beneficiaron? ¿los trabajos que elegí, fueron los aptos? ¿las parejas que tuve, fueron las que necesitaba? La vida pasando por mis ojos, sin mas consuelo que un ibuprofeno Kern en mi bolsillo para la terrible jaqueca, una ultima llamada, una ultima sonrisa, una ultima lagrima, no salada, si no amarga, amargada por una vida que no me toco vivir, amargada por una presión que no logre soportar sobre mis hombros, ¿debería de haber buscado ayuda? ¿haberme apoyado sobre alguien para liberarme? Ahora ya es tarde para ese pensamiento pasajero, tarde.

Camino hacia ese edificio, planta veinticinco, veinticinco años de alegrías, de penas, de sonrisas y lagrimas, de experiencias, pero esto ha sido suficiente, el telón ha de cerrarse, la obra ha de acabar, el apuntador ha finalizado su guion, no tiene mas que leerme, el teatro de la vida, se apaga.

Muchos se preguntan, o al menos es lo que anoche yo me preguntaba en la cama… si te dijesen que te queda un año de vida ¿Que harías? Algunos dirían: gastarse todo el dinero en fiestas, otros, darían la vuelta al mundo hasta que el cuerpo se lo permitiera, etc. ¿Yo? ¿Que haría? Irme a la montaña, simplemente. Yo y el bosque ¿Porque? No lo se, pero así querría que fuera.

Mirando atrás en el pasado, he recordado uno de mis poemas favoritos del gran Garcilaso de la Vega, que tuve que aprenderme de memoria, allende los años, que reflexiona acerca de la juventud perdida, “Carpe Diem”. Fue donde oí por primera vez eso, carpe diem, vive el momento, aprovecha tu juventud, el minuto, el segundo, porque, ahora, somos (o sois) jóvenes, pero dentro de unos años, en un parpadeo, sereis viejos, y lo que antes era belleza, se marchitara como una rosa.

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre;

marchitará la rosa el viento helado.
Todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

El amor es tan sumamente temporal, tan humano y tan irracional, que no logro comprenderlo, llego incluso a odiar esa falta de comprensión, lo que quizá me hace llegar a odiar la raíz misma del amor.

(Reflexiones en el metro, contemplando a una pareja)

Ayer, en la “reflexión” sobre las relaciones de pareja, hablé acerca de las personas tipo, sobre mi teoría del patrón. Iré exponiéndola paulatinamente para la comprensión del publico y que juzguen (y también porque alguien me pidió que tocara ese tema).

Antes de comenzar a escupir las palabras, decir, que es un tanto complejo de explicar, con lo que tratare de que quede y de ser lo más claro posible, dentro de lo que yo mismo puedo tenerlo claro, ya que nunca me he planteado plasmar mis teorías y divagaciones, así que esperemos que este experimento salga bien.

Como decía, existen 4 o 5 personas “tipo”, es decir, estándares de personas, que, cierto es, que aunque luego existan pequeños cambios, que mas que cambios, yo los llamaría añadidos, y eso, en efecto, es lo que hace distinta a cada persona de otra, pero la esencia, eso si que no cambia, ¿Porque? Recordar, somos animales, con lo cual echemos un vistazo al mundo animal. Pongamos por ejemplo, un animal con el que me siento identificado, el lobo:

- Existe el jefe de la manada, dominante, disfruta de la sangre y de la caza.
- Las lobas, las mujeres de la manada, sumisas, pero peligrosas, disfrutan de la sangre y de la caza.
- Los esbirros, son los que obedecen al jefe de la manada en sus planes, disfrutan de la sangre y de la caza.

¿Os habéis percatado de algo? Si, así es, todos son lobos, y todos disfrutan de la caza y del sabor de la sangre (esto ultimo, es por ser un poco mas dramático). Todos tienen la esencia, de la que hablaba antes, al igual que en los humanos, esencia. Ahora bien, os estaréis preguntando, ¿como extrapolar esto a los humanos? Pues esto, lo trataremos en la segunda parte.

Reflexiones matinales cortesía de barra de pan tostado + colacao caliente. La pasión, el deseo, puede cegar tanto la razón, como para no darse cuenta uno mismo de que lo que hace es incorrecto? Puedes por ejemplo, ¿ser incompatible con una persona, siendo distinto al cento per cento, y, ambas personas esclavas de su pasión, no darse cuenta de ello, y continuar con una relación, que conforme se va dilatando en el tiempo, se va haciendo mas pedregosa y compleja, mas difícil de encontrar esa “base” natural de toda relación, los cimientos de la misma? Y más aun, ¿que hace funcionar una relación?

Mi visión del, digamos, arte de la relación chico/chica, es nula, que no confundir en el arte de la seducción, que, aun a riesgo de parecer petulante, se me da bien, con lo que la comprensión de ¿Como comienza una relación? Y mas aun ¿Que hace que funcione una relación? Como decia, mi visión, es nula, con lo que ahí mi opinión un poco “trastocada”.

Comencemos, con el comienzo, valga la redundancia. Chico, o chica, pero seamos realistas, las chicas son las que se fijan primero, y hacen “leves” insinuaciones que los chicos, mas bien, el cerebro de los chicos, interpretan como un semáforo en verde. Entonces el chico (no siempre es así), aborda. Dependiendo del ámbito ¿discoteca? ¿Cena de amigos? ¿Reunión social? Todo ahí es distinto, si es una discoteca/Pub/bar, es difícil que el tema pase a más allá de un rollo fugaz, raro es que salte esa chispa (flechazo) en un ambiente en donde el señor alcohol predomina, pero todo es posible.

¿Cena de amigos/Reunión social? Es mas probable, hablas, puedes tener horas para hablar con esa chica que te ha llamado la atención, y ella conocerte, evaluar si eres correcto, si entras en sus planes de opción a: “casa de campo, valla blanca, veinticinco hijos rubios saltarines y lasie” o simplemente pasa a opción b: “rollo nocturno”. Centrémonos en la opción A, ya que la opción B, simplemente dura esa noche y quizá un par de noches mas (aunque a veces sea un puente a la opción A): Intercambio de fluidos (teléfono móvil, messenger o derivados) y comenzáis a hablar. Ella conoce al chico más, oculta las cosas mas vergonzosas de ella y el chico trata de hacer lo mismo (si hay atracción mutua), y a base de quedar un día y otro, con casuales tazas de café, o fugaces comidas, pasa a la cena. Ahí se establece un vinculo que la mujer tratara de etiquetar como “pareja” (no tanto el chico, o al menos, en mi caso) y ya tenemos la película hecha, en donde los protagonistas principales, con futura nominación a los oscars, son: manipulación femenina, atontamiento masculino, atracción mutua, fantasías de ambos (para unas de futuros con lasie y para otros de sexo continuado, grave error, por cierto).

¿Porque funciona una relación? Bueno, aquí entra factor personalidad, pero si nos basamos en mi teoría de que todos estamos cortados bajo un mismo patrón, encontramos 4 o 5 “personas tipo”, y pequeñas derivaciones de las mismas.

Funciona porque, primero, se ocultan muchas cosas vergonzosas, se comienza dando espacio, y poco a poco se va asfixiando, ya sabéis “si me la clavan poco a poco duele menos”, por confianza, porque ves que puede ser tu mejor amigo/a, y lo mas importante, sexo. El sexo hace que lo malo se olvide, y lo más malo se dulcifique.

Bueno, dejo de atraparme con conceptos varios, ahí os va mi reflexión matinal. Os toca calentaros la cabeza.

Al ritmo del Canon de Johann Pachelbel, comienzo este escrito, mi mente se invade de pensamientos varios, pensamientos de incertidumbre, de cierta duda.

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Mi mente se encuentra dividida en dos, mi corazón atacado por errores cometidos en el pasado, aunque, en el fondo, seguimos siendo humanos, y cometemos errores. La mentira, carga eterna y el mas eterno de los dolores.

Mente divida en dos, una parte en la que solo eres tu, y otra, en la que me dice “corre”. ¿Miedo? Ninguno, no tengo la capacidad de temor, solo la capacidad, de saber cuan estúpido pude llegar a ser.

Sigues y sigo ahí.

Y acabo este escrito al ritmo de Hooverphonic con su My Child (video logicamente, amateur).

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La vida es como el blackjack, a veces te quedas corto, a veces te pasas, y otras veces aciertas, el azar es el que decide

El amor es una cosa que me relaja, la pasión… podría vivir sin amor, pero no sin pasión, ni de coña.
James Hince