La delgada linea entre la legalidad, la no legalidad y la ética y la corrupción. Me sorprende a veces detenerme a pensar en estos tópicos. ¿Quien decide la legalidad de las cosas? ¿Quien decide el bien y el mal? Y pasando la cuestión a niveles superiores, ¿quien vigila al vigilante? Entremos en materia, y comprenderéis el porque de esta reflexión salida de tono, espacio, tiempo y momento. Imaginaros y poneros en una situación común, con un perfil, común:
- Sexo: Hombre
- Estado Civil: En pareja/casado/soltero
- Edad: 32 – 38 años
- Nacionalidad: Española (Aunque es extensible a otras geografías)
- Profesión: Cualquiera
- Sueldo: 1100 € – 1800 €/mes
- Ingresos mensuales: 2200 € / 3600 €
- Gastos mensuales: 1100 € / 3000 €
Como podéis ver, es un perfil común, que puede coincidir contigo mismo, o con tu compañero de mesa, o con tu vecino, es un perfil común, de un ciudadano medio comuna. ¿Esa persona es feliz? Posiblemente, sea feliz, disfrute de cada momento, pero se siente atado, agobiado, llevado por el río de la sociedad que hace que desemboque en el mar del tedio, del apatía y del costumbrismo. Ve, como gente sin vergüenza, ganan el doble que el, viven el doble mejor que el y mucho mas tranquilo.
El hombre, comienza a pensar alternativas, se ve estancado en un trabajo con el que realmente no ganara todo lo que quiere ganar y con unas posibilidades ínfimas para realizar algo mas. Piensa en montarse su negocio, y empieza a ver que supondría una serie de gastos, dejar su trabajo y si sale mal, quedarse con “una mano delante y otra detrás”. Entonces, se ilumina una bombilla entre el negro mar de dudas en el que nada día a día: ¿Y si vendo/produzco/suministro algo ilegal? Entonces, la mano negra de la ilegalidad planea por su cabeza, la veda esta abierta.
Existen riegos, sin duda, riesgos de ser detenido, de ser encarcelado, etc. Pero también es cierto, que de ganar entre 1100 y 1800 euros al mes, a ganar 8000/12000 cada 2 meses y medio, limpios, sin tener que trabajar apenas y con una inversión inicial que amortiza instantáneamente. ¿Que creéis que debe de hacer el hombre? ¿Velar por su integridad para no acabar con sus huesos en la cárcel, olvidando la idea, y seguir en la misma espiral de trabajo/pagos/trabajo/pagos? ¿O comenzar ese proyecto ilegal?
Todos sabemos, que a nivel de sueldos, España, no es precisamente una potencia mundial, sueldos bajos, muchas exigencias, etc. ¿Es ético beneficiarse de algo considerado ilegal (que no dañino, aunque también puede darse el caso)? Políticos, empresarios, banqueros, directivos, etc. se benefician día a día de sus contactos, de su influencia y de millones de ayudas mas. ¿Porque un ciudadano medio no puede hacer lo mismo sin acabar con sus huesos en la cárcel? Oferta y demanda… No beneficia a los que viven en la cumbre. Si no existieran diferencia de clases, no habría tantos problemas, evidentemente, no habría lucha de poder ni de clases, y todos podríamos vivir con lo justo y necesario. Ilegalidad, legalidad… Ellos lo hacen, ¿porque nosotros no?.

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