Sentado en aquel alfeizar, contemplando el sol atardeciendo, muchos pensamientos invaden mi mente… Me siento como en una autopista yendo a muy alta velocidad.
Normalmente, siempre he sentido que controlaba todo, iba en esa autopista, a una velocidad controlada, te daba tiempo a ver el paisaje, ibas relajado, pero últimamente, noto como si todo fuera a una velocidad vertiginosa, no controlada, que se te escapan cosas de las manos, detalles, sucesos… Tratas de pararlo, pero no puedes, es una sensación extraña, casi, me atrevería a decir que con cierta ansiedad, eres conducido hacia un abismo y lo peor, es que no puedes pararlo. Quizá sea falta de relax, excesivas horas extras de trabajo, monotonía en el mismo, estar rodeado de hijos de puta de dientes puntiagudos y sangrantes, necesitar algo de sal en la vida, pero no llega, quieres algo, y no llega.
Mi mente, ahora mismo, esta en expansión, como el universo en sus comienzos, abriéndose, casi la puedo notar palpitando en mi cráneo. Enciendo mi ultimo cigarro antes de saltar desde esta ventana, la vida, sin control, no tiene sentido, la vida, encadenado a un sistema totalmente estandarizado, no tiene sentido, con lo cual, ¿para que seguir respirando? 15 metros de altura me esperan, ¿salto de cabeza? ¿de pie? ¿o haciendo una cabriola en el aire, como si de un trapecista se tratara?
Salto.


MakurA on Julio 29, 2009
Me gusta mucho las ultimas líneas: “Hago esto, esto otro, o tal o cual? LO HAGO Y PUNTO, COÑO” xDDD