Mucho tiempo sin escribir, como viene ocurriendo desde estos meses atrás hasta a ahora. Puedo decir, que quizá he perdido un poco la inspiración, surgen ideas nuevas, sin duda, pero se me hacen difíciles plasmarlas.
La vuelta a los cambios también influye, nuevo trabajo, nuevos problemas que combatir y superar, proyectos, ideas, ocupan mi mente a lo largo y ancho del día.
Este momento, lo he tomado para romper la barrera entre el trabajo y la vida personal, para detenerme y analizar el vertiginoso ritmo de vida que llevamos:
- Levantarse (6:50 am)
- Desayunar (6:55 am)
- Ducharse (7:05 am)
- Vestirse (7:15 am)
- Subirse al autobús (7:30 am)
- Subirse al metro (7:40 am)
- Gimnasio (7:55 am)
- Ducharse (8:50 am)
- Vestirse (8:55 am)
- Trabajo (9:00 am)
- Comer (1:30 pm)
- Trabajo (2:00 pm)
- Salir a casa (7:00 pm)
- Llegar a casa (7:30-8:00 pm)
- Descansar un poco (8:40 pm)
- Preparar la cena (9:00 pm)
- Cenar (9:40 pm)
- Descansar un poco más (10:00 pm)
- Acostarse (11:30 pm)
En todo este tiempo, en todo el desglose de horas realizado (a grandes rasgos y sin entrar lógicamente excesivamente en detalles, y contando con que hay días que la rutina cambia), ¿cuanto tiempo tenemos para nosotros mismos? ¿Para estar por y para nosotros, por y para nuestra mente?
En el transporte publico, logro centrarme en mis pensamientos, en el gimnasio, estoy por y para mi. ¿El resto del día? Trabajo, amigos, familia, etc. No quiere decir que los repudie, ni mucho menos, las amistades, son muy importantes (y hay que cuidarlas, como a la pareja), al igual que mi familia, pero creo que no sabemos (o no sé), gestionar y buscar el máximo de tiempo para estar conmigo (aunque lo intento).
La soledad, como creo que he comentado alguna vez, es algo necesaria, vital, y es muy importante, saber aprender a estar así. Estando solos, la mente puede jugarnos malas pasadas, pero también, si conocemos nuestra forma de pensar, puede traernos grandes beneficios.
Creo que deberíamos aprender a gestionar mejor los tiempos, a ser mas conscientes de cada cosa que hacemos, como por ejemplo, disfrutar de la ducha rápida de la mañana, notar el agua caliente como cae sobre ti, como moja tu cara, cuerpo y cabello. En el gimnasio, notar como cada fibra de tus músculos tira de ti (o tiras tu de ellas), como las gotas de sudor corren por tu espalda, etc. Y en los momentos de descanso, centrarse en como te da el sol al lado de la ventana en la que estés, o como respiras y tratas de controlar tu respiración para que sea lo mas calmada posible.
Somos nosotros siendo acompañados por el mundo, no lo olvidéis, no el mundo que empuja de nosotros, aunque a veces parezca que así es. 1, 2, 3… Relax… 4, 5, 6… Mayor relajación… 7, 8, 9… Aun mas relajación… y 10, eres tu contigo mismo, aprende a disfrutarlo.

Comentarios recientes