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Reflexiones

Sueño, sueño, quiero dormir. Los ojos rasposos, como si tuviera arena en el interior, el cuerpo pesado, entumecido. Pero una llama brilla en mi interior, una llama que cada vez es más grande, que cada segundo de vida interior, hace que mis ojos se iluminen, que busquen salidas, que busquen metas.

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Mi corazón vuelve a palpitar con vida, mis piernas, antes entumecidas, dormidas, vuelven a moverse… primero los pulgares, luego el resto de los dedos de mis pies, los pies, las rodillas, las piernas. Tengo vida, tengo cuerpo, tengo alma, tengo fuego, tengo ansia por ver y cambiar. Mundo, ahí estas, ahí has estado, me has esperado, paciente… mi hermano. ¿Sueño? ¿Quien dijo sueño?

desidia.
(Del lat. desidĭa).
1. f. Negligencia, inercia.

laboral.
1. adj. Perteneciente o relativo al trabajo, en su aspecto económico, jurídico y social.

Desidia laboral, dicese la inercia relativa al trabajo. Dicese, levantarse cada mañana, ponerse el disfraz, compuesto de: traje, camisa, zapatos, corbata. Dicese de realizar una actuación magistral cada día de 9:00 a *Marque aquí un punto temporal posterior a las 19:30 de la tarde*, merecedora de un Oscar. Dicese de realizar lo que por costumbrismo social, es lo aceptado, lo que, en un principio, beneficia al crecimiento personal, lo que se supone, que hace que los mercados tengan movilidad y dinamismo (trabajo + sueldo = gasto para llenar mis deficiencias). Desidia laboral, prisión de baja seguridad, condenado a 40 años de trabajos forzados.

Me llamaban el desaparecido, o eso es lo que muchos pensaban, el desaparecido.

Las cosas, en determinadas ocasiones, se pueden considerar únicamente negras o blancas, pero en esta ocasión, no es así.

He estado desaparecido, publicando en estos últimos tiempos pequeñas cosas sin apenas significado, acostumbrado a plasmar mi mente en palabras. Puedes llegar a pensar en dejadez, en pereza, quizá en falta de creatividad, o quiza en, simplemente, otra etapa. Y todas serían correctas, he tenido pereza, ya, los blogs personales, no son lo que eran, y han ido dejando paso a muros en facebook, pequeños comentarios en twitter, o simplemente al oscuro vacío, en donde antiguamente se vomitaba la rabia, la frustración, la tristeza o la alegría.

También me he dejado. Si, curioso, pensareis los que con mayor cercanía me conoceis, ya que no es una faceta que resalte en mi persona, siempre he tendido a cuidarme muy mucho a mi mismo y a lo que me rodea, pero como ave fenix, trato de renacer de mis cenizas, asimilando los nutrientes de las últimas cenizas generadas, para poder salir con mayor fuerza, con un aprendizaje solido, y en donde no vuelva a tropezar en la misma piedra, o caer en los mismos agujeros.

Falta de creatividad es otro estado por el que he pasado, antes me veía capaz de plasmar todo, cualquier impulso eléctrico que se generase en mi cabeza, era facilmente descriptible en una unión de palabras creadas sin premeditación y sin una meditación de las mismas.

Muchos son los estadios por los que he pasado en estos últimos años, podría describir cada uno de ellos, pero creo que no aplicarían en este caso, y dudo mucho, que sirvieran de mucho. Esta publicación, servirá, como estigma, como marca de recordatorio, estos estadios, a nivel personal. Sin más, queridos lectores, amigos, conocidos o curiosos, o simplemente , que te encuentras buscando ideas, respuestas, información o claridad o un soporte invisible para mantener la pequeña solidez de lo que llamamos cordura, me despido.

Volveré, con mayor o menor asiduidad, escribiré de nuevo, creare historias y volveremos a vibrar con música. Este es mi espacio, y he vuelto.

Ya en su día hice referencia al discurso que dió Steve Jobs en Sttanford en donde hablaba de su carrera, de su enfermedad y en donde me emociono con la frase “Cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: «Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?» Y si la respuesta era «no» durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.”. Steve, hoy nos ha dejado, el innovador, el atrevido, el vanguardista, el que acerco un poco más la informática a la humanidad. Adios Steve.

6 años. 6 años de conversaciones interiores conmigo mismo, 6 años de problemas y soluciones, 6 años de aprendizaje, de cambio constante, de evolución o de involución. 6 años en lo que he vivido cosas que jamas creería que viviría, 6 años en los que la vida es sueño y en el que los sueños son la vida. 6 años compartiendo pensamientos con la aldea global, 6 años compartiendo pensamientos con la gente mas cercana, 6 años sin mirar atrás. Después de 6 años constantes e inconstantes, de 6 años con altibajos, de 6 años de vivencias, fotografías, compases, música, vídeos e historias, solo puedo decir gracias.

Gracias a los que alguna vez han entrado, gracias a los que menos veces han comentado, pero sobre todo, gracias por escuchar y sentir vuestras mentes inquietas. Gracias por tratar de calmarlas. SYNesthesic, Boring in The Chair, BITC… La historia cambia, pero los autores de ella, siempre son los mismos.

Hoy mi rostro, se ve gris, oscuro, triste. Hoy mi alma es mas pesada que nunca, mis cadenas están aun mas encadenadas al suelo y la asfixia comienza a aparecer. Hoy, no soy un hombre, hoy soy una pieza del destino, hoy estoy destinado a sobrevivir, como un peón mas en el tablero de ajedrez. Blanco o negro, igualmente seré sacrificado en pos de una teórica evolución.


Los sueños se escapan de mis manos como el viento, pero el sabor de la libertad, como ambrosía divina, perdura en mi lengua, en mis labios, en mi garganta. La vida se compone de pequeños fragmentos, de pequeños retazos de experiencias pasajeras, el presente hiere, el futuro preocupa, el pasado calma. Simples divagaciones, simples lagrimas inertes esperando a tener algún sentido para aparecer en escena. Comienza el segundo acto.

Escuchar esto y dejaros llevar.

Mucho tiempo sin escribir, como viene ocurriendo desde estos meses atrás hasta a ahora. Puedo decir, que quizá he perdido un poco la inspiración, surgen ideas nuevas, sin duda, pero se me hacen difíciles plasmarlas.

La vuelta a los cambios también influye, nuevo trabajo, nuevos problemas que combatir y superar, proyectos, ideas, ocupan mi mente a lo largo y ancho del día.

Este momento, lo he tomado para romper la barrera entre el trabajo y la vida personal, para detenerme y analizar el vertiginoso ritmo de vida que llevamos:

- Levantarse (6:50 am)

- Desayunar (6:55 am)

- Ducharse (7:05 am)

- Vestirse (7:15 am)

- Subirse al autobús (7:30 am)

- Subirse al metro (7:40 am)

- Gimnasio (7:55 am)

- Ducharse (8:50 am)

- Vestirse (8:55 am)

- Trabajo (9:00 am)

- Comer (1:30 pm)

- Trabajo (2:00 pm)

- Salir a casa (7:00 pm)

- Llegar a casa (7:30-8:00 pm)

- Descansar un poco (8:40 pm)

- Preparar la cena (9:00 pm)

- Cenar (9:40 pm)

- Descansar un poco más (10:00 pm)

- Acostarse (11:30 pm)

En todo este tiempo, en todo el desglose de horas realizado (a grandes rasgos y sin entrar lógicamente excesivamente en detalles, y contando con que hay días que la rutina cambia), ¿cuanto tiempo tenemos para nosotros mismos? ¿Para estar por y para nosotros, por y para nuestra mente?

En el transporte publico, logro centrarme en mis pensamientos, en el gimnasio, estoy por y para mi. ¿El resto del día? Trabajo, amigos, familia, etc. No quiere decir que los repudie, ni mucho menos, las amistades, son muy importantes (y hay que cuidarlas, como a la pareja), al igual que mi familia, pero creo que no sabemos (o no sé), gestionar y buscar el máximo de tiempo para estar conmigo (aunque lo intento).

La soledad, como creo que he comentado alguna vez, es algo necesaria, vital, y es muy importante, saber aprender a estar así. Estando solos, la mente puede jugarnos malas pasadas, pero también, si conocemos nuestra forma de pensar, puede traernos grandes beneficios.

Creo que deberíamos aprender a gestionar mejor los tiempos, a ser mas conscientes de cada cosa que hacemos, como por ejemplo, disfrutar de la ducha rápida de la mañana, notar el agua caliente como cae sobre ti, como moja tu cara, cuerpo y cabello. En el gimnasio, notar como cada fibra de tus músculos tira de ti (o tiras tu de ellas), como las gotas de sudor corren por tu espalda, etc. Y en los momentos de descanso, centrarse en como te da el sol al lado de la ventana en la que estés, o como respiras y tratas de controlar tu respiración para que sea lo mas calmada posible.

Somos nosotros siendo acompañados por el mundo, no lo olvidéis, no el mundo que empuja de nosotros, aunque a veces parezca que así es. 1, 2, 3… Relax… 4, 5, 6… Mayor relajación… 7, 8, 9… Aun mas relajación… y 10, eres tu contigo mismo, aprende a disfrutarlo.

Un padre de familia, humilde, muy humilde, subiendo a las 7:00 de la mañana a un autobús dirección a Plaza de Castilla, cargando en sus brazos a su hija, de mirada despierta, ropas raídas, pero con una sonrisa amplia, que me lleva a confundir, si la luz que de improvisto llena el autobús es debido a ella o al sol del amanecer que corta el horizonte.

Esta sonrisa, esta mirada, contrasta enormemente con la de su padre, cansada, ojerosa, demacrada, cada día se levanta a las 5:00 de la mañana, para preparar todo, y se acuesta a las 0:00, entre pensamientos de rabia, de impotencia ante un trabajo duro, muy duro, habiendo estudiado la carrera de historia en la universidad de Bucarest, nunca lo imaginaria, nunca lo soñaría, ni en la peor de sus pesadillas.

Los ojos tristes del padre, se clavan en los míos, y la sensación de comprensión es máxima, de tristeza aun mayor. Me llama la atención, la fortaleza que emana, parece un guerrero medieval, aguantando su armadura, oliendo a oxido, su espada, preparado a enfrentarse a cualquier rival, bajo la lluvia y el terreno empantanado, solo por su hija.

Amor, sacrificio, fortaleza, lucha, acciones de un héroe de la obra, de un héroe del cepillo, de un héroe de una furgoneta de envíos, del héroe del siglo XXI.

Hoy he venido en el metro de camino al trabajo pensando en un concepto que quizá os pueda resultar interesante. El otro día hablaba en un nuevo viaje que emprenderé, y me he parado a pensar en otro viaje, mas importante si cabe, en el viaje interior que estoy realizando, una nueva “búsqueda” que estoy realizando dentro de mi.

Cuando emprendemos un viaje con nuestro “cuerpo físico” sabemos, o al menos por norma general, a donde vamos, cuando llegaremos y cuando volveremos, y podemos realizar una aproximación de nuestros objetivos en el mismo. Pero cuando hablamos de un viaje en nuestro, llamemosle “cuerpo psicológico” (no quería introducir el termino astral, por si me doy de cara contra lo místico), no sabemos ni hacia donde vamos, ni cuando acabara nuestro viaje, ni que conseguiremos o perderemos en el mismo.

Actualmente, me encuentro en un viaje “psicológico” en el que ando busco quizá mi nuevo yo, establecer un marco de prioridades que han cambiado sin apenas percatarme, con lo tengo que realizar un nuevo orden a todo y guardar cada cosa en su “cajón”.

De camino, observando la vegetación que me encontraba, los jardines de los edificios, etc, pensaba en una analogía para poder expresar mis ideas. Nuestra mente es como una selva o un bosque, que a veces sufre de forma accidental (y no precisamente por culpa de la mano humana), un incendio, que arrasa con parte del bosque viejo. Esos restos ardientes sirven de hidrógeno y otros nutrientes para el crecimiento de nuevos brotes, que jóvenes, crecen rápido, fuertes y por norma general, sanos. Quizá eso es lo que toda mente necesita de vez en cuando, un incendio interior, en el que, con los restos, podamos crear nuevos pensamientos, ideas, trazar nuevos caminos y en consecuencia, buscar la felicidad.

Procesos, cambios, prioridades, crisis, todo tiene una solución, que es el tiempo y el estudio. Creo, sinceramente, que después de percatarme de todo esto, puedo considerar que he andado un largo trecho del camino y estoy mas cerca de mi meta final, aun desconociendo cual es.

A veces, encontrar nuestro camino es complicado, pero una vez que estas en la vereda, todo es cuestión de empezar a caminar.

Escuchando a Staind (Sober) en directo, dejándome llevar por el reflejo del sol sobre el nevado paisaje, los pensamientos se hacen uno con mi ser, sangre, huesos, carne, pensamientos. Próximamente emprenderé un nuevo viaje, esta vez, acompañado, un nuevo viaje con el que abriré nuevos horizontes. Echaba de menos la sensación de entrar a un avión, saber que me espera un destino diferente cada vez que eso ocurre, saber que cuando abra los ojos tras la “siesta musical” que suelo hacer, estaré en otro lugar distinto. Distinto. Esa es la palabra, la distinción sobre todas las cosas, la experimentación.

Con este año que hemos comenzado, tengo toda la certeza que estará repleto de nuevas experiencias, de nuevas emociones y porque no, de nuevas tensiones, pero lo mas importante de todo esto, es y será llegar a mi meta, esta vez sin presiones, sin prisas, pero sin pausas. Aunque pensando en ello, creo que aun no he encontrado la llama que prenda esa mecha, pero no paro de buscar, y pronto se que la encontrare.